Miniantología
Como quien
escribe un largo poema de amor, sabiendo, en lo profundo, que poco o nada supo
de ese destello acaso sólo conocido de oídas, como quien se niega a visitar una
tumba y, no obstante ello, funda homenajes en lo hondo del recuerdo para la
alegría vivida.
Nadie se llame a engaño si hoy vengo y digo que he amado
tanto la palabra ajena, como la propia. Sí, no es potestad de los genios
desembarazarse del compromiso de explicar la propia palabra. Para eso está la
obra; y de eso está hecho este paseo porque, como dice Slaovj Zizek, nos ha
tocado vivir "Tiempos interesantes", y es con esa seguridad que vengo
y digo que daré la palabra a obras ajenas a la mía, quizá se me reproche que
sólo la mía puedo defenderla. Esos términos no se acomodan aquí, en justicia
debo decir que no hay nada para defender, más bien, he decidido disfrazar mi
intervención de museo, me explico, traje aquí un concierto de voces, ustedes
pueden tomar la palabra y decirla, aquí, fuerte y alto, como si de esa manera
las escritoras invitadas a esta miniantología tomaran cuerpo en las voces de
ustedes, ésa es la invitación.
Un poco de contexto antes de iniciar la música.
Cuando quiso la vida, gracias a la amistad ante todo, que pudiera hablar
ante Ustedes, hubo varias reacciones por mi parte, alegrarme por supuesto,
entender que, en la sociedad tal como está organizada, sin la mirada del otro,
tendemos a desaparecer, pero también la cara opuesta de ese espejo pertenece a
la realidad, he podido saberlo gracias a los poemas que me han regalado las
poetas de esta ciudad, con sólo pedírselos.
Conocí hace 19 años a la gran Nacha Martí Alonso, tenía yo
por aquella época una amiga uruguaya, Susy Delgado, que dirigía un suplemento
cultural en un periódico de su país, de modo que, al saber que Nacha Martí
escribió un ensayo sobre Silvina Ocampo, le pedí entonces su ensayo a Nacha
Martí y fue de ese modo que en el año 2006 en la ciudad de Vigo, le vine a
entregar personalmente su escrito publicado en papel uruguayo.
Gracias a esos ires y venires de las afinidades literarias
he venido hoy a proponerles este juego pues, más interesante será para todos
nosotros que los poemas que me acompañan sean leídos en voces distintas de las
que nacieron.
Si pensamos que, entre muchas otras
cosas, escribir podría ser también ese acto alquímico realizado para que exista
en la vida aquello que necesitamos, ya sea un Padre o una vida menos gris.
Y esto de crear “un padre de papel” es
algo que en repetidas ocasiones he escuchado de la primera poeta que hoy
nombro, Patricia Medina, en la
ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, ha fungido como maestra de poetas
reconocidos, nos recuerda que todas procedemos de esa Rosario Castellanos, la
inmensa intelectual a quien en este año celebramos por los 100 años de su
nacimiento, pues, como los antiguos dijeran, escribimos al dictado de los
dioses, y quién mejor que Rosario Castellanos para ser la diosa que nos permita
saber que todas estamos en esa búsqueda que ella supo expresar con su poesía
que nos cala hasta los huesos. También Patricia nos da el retrato de su existir
actual sin eufemismos y sin esconderse, a la manera de quienes son capaces de
verse sin máscaras, aquí ambos textos:
* Patricia Medina
a
mi amiga Rosario
la que supo llorar tan despacito
que nadie la escuchó
y anda debajo de los felices versos
a sus anchas de viuda confundida
que no fue la suicida asesinada
ni dueña de apellido, de hacienda
ni de raza
pero sí de los libros que nos dictó
a mí y a mis hermanas
la que supo defender a la luz
espesa o transparente
y preguntaba
qué se hace a la hora de morir
a Rosario
que me sigue enseñando mi destino de río
junto a Eugenio
que sabe el origen del pájaro
*
diabética,
señor, una hermana en París
cumplí setenta y siete
no, ya no bebo
dolorida del cuerpo, precavida del alma
me miro poca cosa, pero respiro tanto
cruzo a nado la noche, vagabundeo de día
hoy ando más ligera -en pedacitos-
que cuando era muy triste por inercia
ya no me creo inmortal, trabajo
torpemente
mi país es un vaso que se rompe
mi familia mil rostros y tres islas
ando de comprensión, no busco soluciones
los libros se me enferman
la luz ya no me alcanza
el ruido se apagó
y escribo mucho, sí
dejo crecer la hierba
acaricio las cartas como si fueran hijos
soy una rosa oscura
que se apaga.
(Patricia Medina Guadalajara,
Jalisco, 30 de diciembre de 1947. Premio Jalisco en Literatura 2005 por su
trayectoria literaria. Premio Fundación Pedro Sarquís Merrewe 2009 por su
trayectoria literaria. Premio Juan de Mayrena por su trayectoria literaria,
2012, otorgado por la Universidad de Guadalajara Presidenta y fundadora de la
Asociación de Autores de Occidente, S. de A. de I. P., Directora de Literalia,
área de estudios literarios de la Asociación de Autores de Occidente, S. de A.
de I .P., desde 1988, y Directora de Literalia editores desde 2001, con un
fondo editorial de 320 títulos de literatura en español, inglés, catalán,
italiano y francés hasta la fecha. Imparte talleres de creación literaria y
diversos diplomados desde 1985. Autora de 10 obras de teatro, de las cuales se
han representado: La niña del río, De nuestra muerte de cada día,
Avisos sin respuesta y Los huracanes de la noche. Ha ganado 32 premios
nacionales e internacionales de poesía. Aparece en dos tomos de la Enciclopedia
de Jalisco -2005-, como poeta y dramaturga. Becaria de la Asociación de
Escritores de México, 1986. Becaria del Consejo Estatal para la Cultura y las
artes, 1997 y 2008. De su autoría cuenta con 30 libros de poesía
publicados y las novelas Contracorriente (Planeta, 1991)
y Fuego amigo (Literalia, 2022).Además de su larga trayectoria
como escritora (con 30 libros publicados, principalmente de poesía y
novela, es además dramaturga, cuentista, teórica (con sus libros “El ser de la
escritura” “Literalia, el taller y la talla” y “Los procesos de la Escritura de
Creación I, II, y III), y maestra formadora de nuevos escritores desde 1982. Su
contribución al acervo cultural de Jalisco la ha llevado a realizar cinco
diplomados en creación literaria desde 2005, Ha sido maestra y conferencista en
varios Estados de la República, en Estados Unidos de Norteamérica y en Europa.
Galardonada en múltiples ocasiones con premios como el “Jalisco”, que le otorgó
el Gobierno del Estado de Jalisco en 2006 y como Creadora Emérita de Jalisco en
el PECDA 2019, entre otros. Es además editora (con un fondo editorial de 400
títulos en 14 colecciones desde el año 2000) de nuevos creadores jaliscienses
y mexicanos, así como de otros países, además de traducir y publicar a autores
de otras lenguas al español, principalmente de lengua francesa. Su
contribución al patrimonio cultural de México en general y de Jalisco en
particular es su gran legado.
OBRA PUBLICADA
Libros
1. Trayectoria del Ser – poesía – 1987 –
Universidad de Guadalajara.
2. La memoria era hoy – poesía – 1987 –
Ayuntamiento de Guadalajara.
3. Fronteras de Cristal – poesía – 1988 –
Editorial Ágata, Guadalajara..
4. Contracorriente – novela – 1991
- Grupo Editorial Planeta.
5. Trópicos Fundamentales –poesía– 1997
–Mantis Editores, Guadalajara.
6. En la piel de Lilith – poesía – 1998 –
Sístole Diástole Editores.
7. Azúcar Limpio – poesía – 2000 – El Cálamo
Editores, Guadalajara.
8. Lo mismo en pan y flor – poesía – 2001 –
Ediciones La Rana, Guanajuato. Gto. (Premio Nacional Efraín Huerta, Guanajuato,
Gto.)
9. Tras tornar –poesía-, 2002, Editorial Paraíso
Perdido, Guadalajara, Jal.
10 Azúcar Limpio/Sucre Limpide –poesía- 2002,
Ecrit des Forges/Mantis Editores, Québec, Canadá.
11. Novela en verde y gris – poesía- 2003,
Mantis Editores/Secretaría de Cultura de Jalisco
12. Quehaceres de la carne – poesía – 2003,
Universidad Autónoma de Tabasco, Cd. Juárez, Tabasco. (Premio Nacional Efraín
Huerta Tampico, Tamaulipas, 1989)
13. Zagas – poesía – 2004 – Universidad Autónoma
de Campeche (Premio Nacional de la Universidad Autónoma de Campeche, 2003)
14. Vocación de Otoño – 2004 – Universidad
Autónoma de Zacatecas (Premio Nacional de la Universidad Autónoma de Zacatecas,
2003)
15. La noche que dura – 2004- Bacalar,
Quintana Roo (Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén 2002).
16. Recanto, 2006, antologia personal 1983-2006,
Secretaria de Cultura de Jalisco/Literalia Editores
17. Caudas, (Premio Nacional de Poesía Bartolomé
Delgado de León), Ciudad Obregón, Sonora, 2002.
18. Avutardas, 2006, Universidad Autónoma Benito
Juárez (Premio Benem{erito de América 2006)
19. Aoutardes/Avutardas, edición francés-español,
Écrit des Forges, Québec, Canada, 2007
20. Metales – poesía – 2007,
Fundación Julián Gascón Mercado (Premio Anual de Poesía El Trapichillo 2007).
21. Entre las cosas – 2009 Instituto
Mexquense de Cultura (Premio de Publicación 2008).
22. Pocas palabras – 2010 Literalia
editores, Premio Nacional de Poesía Clemente López Aguirre, Gobierno de
Yucatán, 2007.
23. Entre las cosas, Premio de
Publicación que le otorga el Instituto Mexiquense de Cultura, del Estado de
México.
24. “A corazón abierto”, libro de poesía publicado en
2017 por Dante Medina, Universidad de Colima.
25.”Anatomía de lo invisible”, colección de poemas
publicado en 2021 por Acento Editores.
26. “Agoreros del Mar”, poemario publicado en
2021 por la Universidad Autónoma de Nayarit.
27. “Fuego amigo”, novela, publicada en 2021 por
Literalia Editores.
28. “Invención de la Infancia”, poemario
publicado en 2022 por Literalia editores.
29. “La
mirada”, poemario publicado por sus alumnos en 2023 (Literalia
editores).
30. “Recanto
II”. Antología publicado por la Secretaría de Cultura de Jalisco, 2023
31. “Hervor de abril”,
entrevistas y poemario, Univ. Aut.Estado de Méx.,20224
Mi libro
favorito es el que aún no escribo.
*
(AL
LEER ESTOS POEMAS EN MI INTERVENCIÓN EN EL SEMINARIO, OMITIRÉ EL BREVE TEXTO
QUE PRECEDE CADA POEMA (EXCEPTO EN EL CASO DE PATRICIA MEDINA), ELLO DEBIDO A
QUE DE ALGUNAS TENGO MUCHO QUÉ DECIR Y DE OTRAS NADA, ASÍ, TODAS TIENEN MI
RECONOCIMIENTO, AUNQUE, DE MANERA PARADÓJICA, LO HAGA MANIFIESTO CON ESE SILENCIO,
ARBITRARIO COMO LA PROPIA ANTOLOGÍA LO ES)
Entre los regalos que
me ha dado la vida, cuento sin dudarlo, la amistad de Hilda Figueroa, escritora y psicoanalista, madre, abuela y sobre
todo, ser humano listo siempre a entregar el corazón por la salvación de una
conciencia. Tomado de su extensa obra literaria nos regaló en las páginas de
la revista Soberbia, de sus Remedios para soñar, éste:
*. Hilda
Figueroa
La llamada
Parece que deambula dentro de sí misma; entre
paredes de recuerdos muertos de ojos cerrados y ropajes antiguos. Porta en su
diestra la propia vida en el frágil frasco. La túnica de minutos dorados
envuelve su delicado cuerpo, en un halo que da sombra a sus pasos. Sobre el
pecho, un collar sostiene el receptáculo de momentos amargos.
Raíces en la cabeza
emergen como antorcha rojiza que sale del espacio corporal y engarza en un
astro la existencia.
El alma tiene rostro,
enormes ojos abiertos, labios sellados; un cuerpo idéntico al sarcófago que le
guarda. Ella duerme de pie, mirando sin ver, efigie que imita la actividad del
paso. Con la vida a punto de caer de su mano. No sabe: la puerta a sus espaldas.
No alcanza a mirar los ventanucos múltiples en las paredes mentales grises y
momificadas, que podrían dejarle mirar el sol.
Una puerta, sellada por
un muerto. Ni uno más entrará en el seno de la memoria.
Los triángulos, unidos
conforman un espacio para deambular: plataforma de la inmortalidad, que apenas
es tocada con las puntas, triangulares también, de los mínimos pies. En
cualquier momento la sacerdotisa despertará y reanudará su andar, sólo espera
un llamado real.
Hay
escritoras en esta ciudad donde vivo que a lo largo de los años han sostenido
un romance con la poesía sin que se hable en voz alta de eso, es el caso de Siria Padilla, amiga entrañable, que
nos regala este par de poemas que dan cuenta de esa relación, compleja donde
las hay, entre madre e hija:
*. Siria Padilla
¿Guardarás en
la memoria
que te estoy pidiendo perdón?
Tú dices que no
recordarás nada
que tu enfermedad
se irá nutriendo de olvido
que no serás tú
que capas de más olvido te irán
cubriendo de sonidos y sombras
irreconocibles
Yo te veo clara
con toda la memoria viva
con toda la memoria ágil
para olvidar lo que te hace daño
Tú dices que la
enfermedad avanza
que regiones de ti se irán perdiendo
Islas de recuerdos
quedarán flotando
Aisladas
islas posiblemente tristes
Pero hoy estás
bien
y recuerdas todo
Te gusta
adelantarte
y saborear el dolor
saborear el dolor que infringirás a los otros
te gusta observar los ojos
con las lágrimas que podrían escaparse
lágrimas que no nacen todavía
Y así vas
nombrando la enfermedad
le vas dando una textura
la textura de borrarlo todo
de quitar una a una las palabras y las cosas
Tú describes la
enfermedad
la inflamación del cerebro y luego el ardor
del cuerpo
lo has leído en algún sitio
y ahora saber nombrarlo
Cada vez más
pétalos irán cayendo
lo dices con la exactitud
de un suceso inminente
con la expectativa de qué dolor
puedas causarnos
Pero hoy estás
bien
te llamas Enriqueta
y tu mamá Dolores
Y tal vez el peso
de la abuela
el peso de llamarse Dolores es una huella
una herida y no un nombre
una herida que sangra todavía
y tu cuerpo responde
tus palabras y tu memoria responden
a esa estrella deshecha
Lola es el nombre
que sustituye al dolor
Lola es el nombre
para escaparse y huir
así lo escuchamos nosotros
pero tú guardas el nombre de Dolores en ti
así escuchabas la noche y el día
con ese canto de dolor
con ese pedazo de isla dolorosa
llevándote lejos
a una región remota
(Siria Padilla
nació en Guadalajara, Jalisco. Es Licenciada en Filosofía por la Universidad de
Guadalajara. Realizó estudios de posgrado en Ciencias de la Educación por la
misma casa universitaria y un doctorado en Sociedad de la Información por la
Universidad Abierta de Cataluña, España. Ha sido académica universitaria desde
1991 hasta la fecha y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
Como poeta,
participó en diferentes talleres literarios como el de Raúl Bañuelos, en la
década de los 90´s. Y más recientemente con José Homero, Ángel Ortuño. Estos
dos últimos impartidos en la Librería del Fondo de Cultura Económica.
Ha publicado en diversas revistas y periódicos
de la ciudad de Guadalajara Jalisco México como Trashumancia (1994), Soy hombre
y duro poco (1998), La llama ardiente (1998), Juglares y Alarifes (1996), el
suplemento cultural Armario, Expresión Universitaria (1998). Es autora del
volumen Desencuentros (1999). Colaboró con la publicación El Oficio del poeta
(2018), libro dirigido por José Homero. Los líquidos abismos. Poemas en torno
al agua (2019), con la selección de Marlene Zertuche y en la revista Argos
(2024).
*. Marlene
Zertuche
Nueve mareas, nueve lunas
A Lucy Wills
toda
mujer preñada
lleva
un mar adentro
y
en el centro del mar
un
dios sumergido
un
ser que aprende
las
palabras del mundo
por
los movimientos
de
la madre
oleajes
suaves
mareas
y
líquido amniótico
la
mujer
alimenta
al mar
y
el mar
alimenta
al niño
al
nacer
el
mar estalla
el
pequeño dios emerge
por
primera vez al sol
húmedo
de su madre
los
ojos apretados
desnudo
entonces
deja
de ser dios
para
convertirse
poco
a poco
en
hombre
por
eso llora
cuando
abandona el mar.
*
Tatéi Haramara
todos los mares, el mar
Tatéi Haramara
madre mía y de los hombres
origen de las aguas del mundo:
en ti confío, diosa-venado
para que cuando muera
mi alma ronde cinco días
por los lugares que de niña
viví:
la acequia vertical
que dividía el pueblo
el patio y la cocina de tía
Quica
el zaguán con su canto de
canario
y, si se me permite la dicha,
esas sombras
de la higuera
el nogal y el durazno
a esos lugares hazme volver
para que mi boca
coma el pan de la calma
el maíz de la desmemoria
para que en mis labios
se posen las gotas
del descanso eterno
después
condúceme a tu piedra blanca
ya sin cuerpo
para iniciar mi camino
hazme entender que no
hubo paso mal dado
y ahí mismo
altísima señora de las nubes
regresa mi espíritu a tu
vientre
llévame a casa
(Marlene Zertuche Poeta, editora y promotora cultural
mexicana. Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara udg. Es editora de la editorial Typo
Taller. Realiza la investigación Las vírgenes terrestres.
Observaciones de poetas latinoamericanas, trabajo permanente sobre
mujeres poetas latinoamericanas que tiene como objetivo la difusión de la obra
de autoras nacidas en la primera mitad del siglo xx. Es productora ejecutiva de la serie documental Poesía
viva del mundo, producción cinematográfica sobre los principales
festivales de poesía en el mundo, proyecto compartido con la productora
cinematográfica Mental Revolution, que lidera el director de cine Rocko D.
Márquez.
Autora de tres poemarios. Obra suya
también aparece en revistas de literatura y arte como Aurora
Boreal, para los amantes del español, Vía
Cuarenta, Espacio Luke, Electrón
Libre, Odisea Cultural, La
Guardarraya, Vallejo&Co. y La
Raíz Invertida; así como dos antologías.
En 1999, obtuvo el Premio Creadores
Literarios fil Joven en
la categoría de cuento.)
*. Ana Laura García Valdez
, voz compañera en estos
andares por la poesía, invita al lector a un silencio cómplice. Tomo de su libro
“Aquí ya no llueve”, el primer fragmento del poema con que abre el volumen:
(Ana Laura García
Valdez. Autora de los libros: “Ventanas adentro (2007) y “Árbol ausente”
(2011). Coautora de los libros colectivos Verbo Cirio V, Memoria del Relevo y
Verbo Cirio VIII, publicados por Literalia Editores. Cursó el primero y Segundo
Diplomados en Creación Literaria (2005 y 2014), en el Exconvento del Carmen.
Pertenece al Taller Multidisciplinario de Patricia Medina desde 2003)
Entre el sur y la muerte
1
En la ventana escurren
multitud de risas
gotas de lluvia inesperada, no me tocan
no hacen eco en mí.
Hay un silencio que viaja
Por instantes pasados,
si hay un mañana
me buscaré en los sitios que me fui
olvidando.
¿Quién cerró el espejo?
Busco un vestido negro
por si hay una ocasión de apariencias.
Llevo en mis manos palabras
alguna vez tendré la voz,
y con ella el derecho a no callarla
estaré completa.
¿Quién cerró la casa?
Hace tiempo que no encuentro
el rebozo de mi madre
ni las cuentas largas de sus rosarios.
Ya pagué las culpas y los
pedazos de miedo.
Hoy sólo tengo un árbol y la
agenda.
¿Quién cerró el tiempo?
*
*.
Lorena Aviña
Contar
la historia que habita el corazón y los días, Lorena Aviña (hermana que la vida
me ha regalado), joven que nos deslumbra con su punto de vista muy particular
87’000
toneladas
flota
en el océano la isla más irreverente
el
encuentro pestilente de todas las naciones
la
conquista sobre el agua
un
cúmulo con máscara de tierra
basura
llena de luz
catálogos
departamentales
e
hilos de plástico a medio consumir
a
pesar de todo
no
se ven cangrejos en reversa sobre sus arenas
y
las gaviotas no paran su vuelo
sobre
los goznes de las palmas
*
Existe
un poema que me niego a escribir
me
obligo a pensar en otra cosa
que
no sea enunciarte desde el miedo
pero
negar tu dolor
es
negar el dolor con el que tocabas el umbral
de
esa noche
donde
no eras otra cosa más
que
un bulto silencioso
odiando
el calor de interiores ajenos
¿Cómo
se llama eso que te arrastra
a
las profundidades del abandono?
si
no es dolor, si no es ausencia
qué
es eso que no te permite nombrarte
qué
es eso que no te fue dado
décadas
atrás, cuando estabas expuesto
a la
intemperie de los otros.
Existe
un poema que me niego a escribir
y
pienso en tu pasado, en tu desgarre
como
si por ello pudiera protegerte
de
esa ausencia inevitable
que
ahora compartimos sin decirlo
como
si pudiera llegar a tiempo
para
rescatarte del frío de esa noche
donde
no eras otra cosa más que un niño
a
punto de ser convertido en silencio.
*
(Lorena Aviña (México, 1996). Estudió el Diplomado
en Escritura Creativa de la UNAM y la Licenciatura en Letras Hispánicas en la
Universidad de Guadalajara. En 2024 ganó el segundo lugar en el Concurso Love
Fest (Gobierno de Zapopan). Su poemario “Estalagmita” (2023) fue merecedor de
la Mención Honorífica del Primer Concurso Nacional de Poesía Periódico Poético.
Es autora del poemario "Devoro algo mmmuerto" (Escrúpulos Editorial)
obra ganadora del Premio Internacional de Poesía "Don't read" en su
edición 2023.)
*
*.
Alejandrina Torres,
poeta nacida en Ciudad Guzmán, Jalisco en 1969
y actualmente radicada en Tijuana, Baja California, formó parte del taller de
poesía impartido por Ricardo Yáñez en Guadalajara en la década de los noventa,
es justo en 1995 que Alejandrina publicó su primer libro de poesía en la
Editorial Mala Estrella, en la colección La rueda y el alfabeto. Ese debut, “De
brevedad y acercamiento” nos muestra esta voz entrañable en el texto que da
título al libro:
Me muerdo los labios
para no decir basta sobre el aire.
Algo hay por pronunciarse
encima de todos los nombres,
puede ser la locura o un acercamiento.
Y de la página 16.
Las moscas zumban alrededor de la idea,
guardamos un silencio pálido en las cajas de
polvo,
amedrentamos el insomnio
con regaderas de escarcha en los párpados.
Nos deslizamos es esquinas
entre llaves y candados.
Algo nos oprime,
frascos de tocador,
grietas de muros invisibles.
Nadie habla,
sólo cae el murmullo de la noche,
sus canicas de piedra en el recuerdo,
carruseles apagados en los rincones de la
plaza,
cosas que hablan
desde la transparencia de su huella.
Algo tienen por decirnos,
no callan nada.
*
*. Lucero Alanís de Gurrola
Algo para guardar
Dejamos
una vida cada noche
al
borde de la cama
En
las ropas
sacudimos
con fuerza
el
polvo del fracaso
No
desnudos del todo
en
las cobijas prendemos
un
trozo de mañana
para
soñarlo muy dentro
de
ese par de zapatos.
Nació en Durango en
1973. Su trabajo narrativo aparece en la antología bilingüe Nombrario/Namery
(PEN Club, 1997) y en Opus siglo XX (Secretaría de Cultura de Durando, 1998),
su poemario "Tarde en el tiempo" fue publicada por Mantis editores en
1999.
*
*. Silvia
Quezada
Amiga que la vida ha
puesto en mi camino desde hace décadas, interesada en la literatura y escritora
tenaz, estudiosa de técnicas literarias y profesora por muchos años, tuvo la
gentileza regalar a la revista Soberbia (que vió la luz en los años 90´s y hoy
fuera de circulación) éstos breves textos
Alientos
I
Safo
Íntima Safo,
canción ligera que esparce flores pasionales, musa décima de Platón: ¿a quién
esperas? ¿Qué no te desterró Afrodita del reino del amor?, descansa en el hueco
de mis manos enlazadas, no te tocará la Tierra, no recibirás besos del aire, el
agua de ningún riachuelo tocará tus plantas… Sólo el fuego de mi voz intentará
reconvenir a tus sentidos, pájaros sin alas que se ahogan en inútiles
plegarias.
Que las Pléyades no te vuelvan a
encontrar durmiendo sola.
VI
Por unos ojos
bajos un agnóstico filósofo vuelve a estremecerse. La nueva medicina de Fausto
consiste en descubrir los secretos sonrosados de unas mejillas. Margarita es el
centro de su teología.
Fausto indaga en la blancura y en la sencillez
de esta temprana flor, es imán el misterio de su sexo, repetido en todas las
mujeres, pero irremisiblemente único.
Salvada tu ingenuidad, suficientemente
llorado tu infanticidio, no hay porqué esperar castigo. Tu nombre es tan puro
como el amor del romanticismo.
Silvia Quezada [Camberos] es profesora titular
C en el Departamento de Letras de la Universidad de Guadalajara, donde imparte
la cátedra de Literatura Mexicana Contemporánea. Se graduó en la
Licenciatura en Letras en la Universidad de Guadalajara en 1992 y concluyó su
doctorado en Humanidades y Artes por la Universidad Autónoma de Zacatecas en
2008. Actualmente es directora de la revista Ahuehuete y miembro del
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con nivel 1. Su trayectoria académica
se centra en la literatura hispanoamericana, con especial énfasis en las letras
mexicanas y la narrativa panameña, así como en la vida cultural de México, los
grupos literarios e intelectuales, la literatura indígena, el análisis sociocrítico
y la historia literaria. Ha publicado 19 títulos, entre los que destacan obras
como Rutas de la literatura mexicana: escritores del siglo XX, Mujeres
poetas de México: antología poética (1940-1965), La poesía de la muerte:
el discurso del duelo en la obra de Coral Bracho y Toda yo hecha poesía:
Rebeca Uribe: un estudio biográfico. Su investigación abarca autores como
Eraclio Zepeda, Carlos Fuentes, Rebeca Uribe, Griselda Álvarez, Coral Bracho y
Carlos Changmarín. En 2024, fue homenajeada durante la 55 Feria Municipal del
Libro de Guadalajara por su amplia trayectoria en la creación literaria y la
academia.
*. Tanya Cosío
Tanya Cosío, poeta originalísima que se presenta como
mamá, escritora, editora, actriz y tallerista, ha escrito doce libros, nos
regala esta brevedad que nos pinta a todas de cuerpo entero:
Alicia duerme sueño niña
Millones de reinas sin corazón
ordenarán cortarle la cabeza
que nunca estuvo en su sitio.
*
Claribel
Alegría
Querida
poeta, nuestro pagaré a cobrar
lo pagamos
con la vida.
Nuestras
letras brincan
al recibir
tus palabras:
nuestra
originalidad nació con el día
somos
flores frescas
recién
despiertas
que ninguna
mano
-nunca-
podrá
podar.
Tus mensajes-manantiales
nos hacen
creer que el tiempo
es un sueño
generoso
donde seres
arrebatadores
nos
salvarán
a través de
la piedad,
la
sonrisa, la Poesía.
Una nota (que nos dice qué otras cosas es Tanya)
Escritora, actriz y promotora cultural. Estudió en la Escuela Rusa de Actuación
en México y en la Escuela de Escritores (SOGEM). Ha participado en diversos
seminarios y talleres teatrales y literario. Ha publicado: Jocabed y la
ranura abierta (Poesía. Editorial TAN-MAR, Chiapas, 2003), PEQUEÑO PANFLETO EN
GRAN FORMATO Y OTRAS CUARTILLAS (Poesía. Editorial TAN-MAR, Chiapas, 2003),
Indagación de lo correcto y De lo roto (Poesía. e-Crunch! Editores, Mexicali,
B.C. 2004), Ronda de muertos (Poesía. Editorial Andrógino/Versodestierro, Cd. de
México, 2005), A ba ni cos (Poesía. Editorial Andrógino/Fridaura, Cd. de
México, 2006) Mi locura es una cuerda rota (Poesía. Editorial Andrógino, Cd. De
México, 2007), Canto de cerdos (Poesía. Editorial Literal, Cd. de México, 2007)
Poemas para poetas (Poesía. Editorial Palabras de Pasto Verde. Orizaba,
Veracruz, 2009), De raíz y tierra (Poesía. Taller Editorial la Casa del Mago.
Guadalajara, Jalisco, 2011) y Coatlicue (Poesía. Editorial Ofiuco. Ciudad de
México, 2012). y la obra de teatro: A salto de frontera (Bululú de la
inmigrante) Revista Baquiana (Estados Unidos de América, 2008). Algunos de sus
poemas han sido antologados en Perú, Estados Unidos, España y México. Algunos
de sus poemas han sido traducidos al portugués. Pertenece a la Compañía de teatro
La Escena Muda. Es colaboradora de la revista Red Door de Nueva York y
promotora de la revista Iguanazul de lenguas originarias. Ha impartido
talleres de teatro, lectura dramatizada y estimulación creativa en Jalisco, en
la Ciudad de México, Barcelona y Chiapas. Fue Coordinadora de las Bibliotecas
Públicas de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Actualmente radica en
Guadalajara, Jalisco. Coordina un programa de poesía en la Feria Internacional
del Libro de Minería y realiza intervenciones poéticas con artistas de diversas
disciplinas.
*
*. Patricia Velasco
Patricia Velasco, poeta por derecho propio y dueña del
proyecto “¡Liberfilia” que hospeda en el Bar Patán de la ciudad de
Guadalajara a cuantos desean hacer oír su voz literaria, me dejó traerles su
“Incendio”:
a)
Incendio
Escucho el incendio
lenguaje de oxígeno que mengua
crepita el árbol
abraza a los siguientes
ramas unidas en un adiós de fotosíntesis
bajo la noche de una ciudad dormida
el bosque brilla como enjambre de luciérnagas
en los ojos de quien mira
el reflejo
es luz en la ventana
eco del televisor
inconsciencia en la inconsciencia
sueño de cotos y edificios
el fuego susurra un lenguaje que la ciudad ha olvidado
y entre las cenizas de una herida abierta
se siembra el ruido gutural
de animales calcinados
y el otro animal que despierta en la mañana
escucha la noticia anual de otro bosque muerto.
b)
Con todo tengo nada
y puedo dar fe con mis latidos
deshojar el miedo de la noche
curar el corazón del triste
cuando la mañana se abre me pongo las gracias
salto al día para regarle la raíz
con aquello que alcanzan mis manos
y nada es todo con voz de luciérnaga
no juego a ser
porque soy en el otro
el pájaro es yo
la nube es yo
estoy repitiendo un cura heridas poderoso:
digo que el amor puede salvarnos
desde cualquier lugar donde se geste
y puesto en todos los segundos hace lo que brilla
a la hora que es la hora
de ver.
(2017)
(Guadalajara, 1973. Poeta, gestora cultural y locutora.
Ha publicado varios libros de poesía, el más reciente es Efímeras (Poesía,
2022, Mantis Editores y Gobierno de Guadalajara). Compilada en más de una
decena de antologías locales, nacionales e internacionales. Antologista y
prologuista de varios libros de poesía. Produce y conduce en radio Al pie de la
letra en Sistema Jalisciense de Radio y Televisión desde 2004. Organiza los
jueves literarios, la feria de editores independientes FindE y
¡LiberFilia! En Patán Ale House. Dirige los talleres de creación literaria
Puente Poesía. Coordina las Colecciones de Literalia Editores. Dirige
su editorial Puente Poesía.)
*
*. Carmen Villoro
La
casa
Qué
muro
has
de llevarte,
qué
ladrillo,
si
todo se fraguó
con
el calor del cuerpo
que
nos dimos.
Te
pertenecen cuadros,
muebles,
o a
mí me pertenecen.
Y
qué es la pertenencia
sino
el tiempo añejado,
el
silencioso paso de los días
en
las habitaciones.
La
casa ha madurado
como
una noble fruta,
desgajarla
sería
un
acto de violencia.
Llévate
el techo aquél
que
protegió los sueños
como
una mano tibia.
Empaca
una ventana,
¿no
ves que tiene entre sus luces
tu
mirada?
Me
quedo con la puerta,
por
ella entreveré
de
pronto tu silueta
y
pensaré que es casa todavía,
que
es todavía mi casa.
Los
cajones se ríen de nuestros pleitos.
Ellos
saben guardar
la
suave intimidad
que
hizo crecer las plantas del jardín,
humedeció
las vigas,
oxidó
los alambres escondidos,
abrió
paso al salitre en los mosaicos.
Los
adornos se asustan,
temen
la quebradura,
el
cambio de lugar.
No
podrían con las flores los floreros
si
quitas esa mesa,
si
la cortina se abre a otro paisaje.
Mejor
dejarla sola,
plena
de las palabras
que
un día le dieron vida.
Mejor
irnos los dos
cada
uno por su lado.
Que
la casa resista
como
un barco encallado
después
de la tormenta.
Que
muera lentamente
como
una vieja digna
arraigada
a su polvo,
a
sus recuerdos.
(Nació en la ciudad de
México en 1958. Estudió psicología en la Universidad Iberoamericana y
especialidad en psicoterapia psicoanalítica en la Asociación Psicoanalítica de
México. Actualmente dirige la Biblioteca Octavio Paz de la Universidad de
Guadalajara, Jalisco, México).
*
*. Silvia Castillo Romero.
El cuaderno de los poemas
interminables
Guadalajara, Jalisco. Marzo 2025
Dicen que existió un cuaderno de
poemas interminables.
Algunos murmuraban
que eran cartas sin respuesta,
sobres sin
remitente.
Botellitas a la mar,
en una noche de
lluvia
danzando turbulentas
al compás que dictaban las estrellas.
Lo cierto es que
desde otros mundos,
en otras líneas de
tiempo,
cada página guardaba
una posibilidad,
una historia
desconocida en el pulso invisible del viento.
Tardes de intentos y
desesperos,
lunas llenas
amaneceres.
Fragilidad de horas
vacías
de esas, de página
en blanco.
Que sólo conocen los
condenados a soñarlo todo,
a descubrirse
protagonistas de un relato escrito entre telones del tiempo.
Memoria de los que
no pudieron escribir el suyo.
En el cuaderno de
los poemas interminables
no hay candado, ni
mordaza
que reprima los ecos
de otras vidas.
Cada renglón es un
salto.
Una historia a dos
caras de la luna.
Un eterno atardecer
de sábado a domingo.
Idas y venidas
Como en una danza de
viaje
Como un largo
aliento
que precisamente
aquel día,
decidió hacer una
pausa y no decir más.
Dejar que las
imágenes visiten otros parajes
antes de aterrizar.
Acaso eso sean todos
los cuadernos: puertos para encallar.
Un lugar para
habitar.
*
CORAZÓN
(como
habita el haiku)
Lo
escucho en la madrugada.
Late como si el mundo fuera un jardín abierto,
cuando los gatos duermen y los hombres olvidan.
Late
con obstinación
desde
ese lugar donde la música no encuentra belleza,
cada
fractura es un eco
y
brotan hilos de luz.
Desde
ese lugar donde las ausencias
brillan
como constelaciones.
Late
a carne abierta
con
el temblor que deja el silencio.
No
es una flor,
ni una metáfora en los labios de los amantes,
ni el rojo brillante que los niños dibujan en las paredes.
Es
una bestia cansada,
una piedra palpitante que golpea
contra la injusticia del tiempo.
Es
un territorio saqueado:
lleva las huellas de los amores consumidos,
los escombros de la guerra
y la savia amarga de las derrotas.
Es
una fábrica clandestina
que trabaja incluso,
en
los días que el cuerpo
pide descanso o silencio.
Tiene
el germen de la insurrección:
cada latido es un grito
un NO contra la muerte.
Como si supiera que el poder,
quiere reducirlo a máquina obediente.
Pero
no obedece.
Abre
como herida que no cicatriza,
sangra ternura en los momentos más impuros,
se entrega incluso a quien no lo merece.
Es
un mendigo que insiste,
un niño que llora sin que nadie lo consuele,
una lámpara encendida en el cuarto vacío.
Al
final, no es mío.
Es
un animal exiliado
habita
en mi pecho,
testigo incómodo de todo lo callado.
Y
yo lo amo —aunque me condene—
porque en su fragilidad que me arrastra a besar,
a re-cordar,
a escribir textos como este,
también habita el pulso de mi sangre,
como
habita el haiku:
Corazón
de agua,
el fuego lo quebró;
arden las grietas.
Guadalajara, Jalisco; septiembre de 2025.
Silvia Castillo Romero. - Escritora y
actriz, Originaria de Mazatlán, Sinaloa, radica en Guadalajara, Jalisco,
México. En el 2011 funda la revista electrónica Quiénes somos hoy, donde
realiza y promueve contenido literario, periodístico y cultural. Comunicóloga (UAS, 1994) Master en
Conciencia Plena Aplicada (UTEL, 2024) CEO&Founder de Quiénes
Somos Hoy, proyecto cultural que desde el 2012, a través de
diversas plataformas digitales, crea contenido literario y
periodístico, promueve el arte, la cultura y el análisis social, en una
concepción integral del ser humano para fomentar el desarrollo personal y
social.
De 1992 a la fecha, sus
poemas, entrevistas y artículos han sido publicados en medios como: El Sol del
Pacífico, Noroeste, El Debate, La Talacha, “El suplemento” de DIFOCUR y EL FARO
Noticias (Mazatlán); en la Revista Papalotzi (Guadalajara) y en La
Quincena (Monterrey). Fue integrante del Taller Literario Inés Arredondo de
1992 a 1994. Ha participado en dos antologías de poesía: Antología de
Poesía Joven en Mazatlán (1994), y Cuarto Creciente Antología del 4
Encuentro de Escritoras Sinaloenses.
*
*. Mar Pérez
Mar Pérez, amiga que
reside en Ciudad Guzmán, Jalisco, me regaló para este experimento un breve
texto:
Mini ¿ficciones?
Pret a pòrter
Lo
vio a través de la vitrina y decidió que tenía que ser suyo, no era lo más in
y hasta ahora no le habían atraído ese tipo de diseños tan poco
estilizados: era una pieza algo retro, pero tenía una textura
irresistible y un acabado chic, no le fue difícil
conseguirlo, ella, siempre tan fashion sabe como adquirir los
modelos de su agrado, seguía un patrón; después, al desfilar con él, sus
amigas, notaron que era ad doc para ella, que no se requerían
accesorios. Sin embargo, cuando la temporada termina las propuestas
cambian, es tiempo de nuevas texturas, de otras tendencias; ahora ella se
pasea con algo más cool y él, después de haber sido parte de su
colección, es codiciadísimo como artículo de segunda mano, pero de inmejorable
calidad, tuvo un destino inesperado, fue una creación diseñada para otro tipo
de mujer, pero hoy lleva la marca de la diseñadora que le dio un corte fino y
le dejó un acabado elegante.
Mar
Pérez. Guadalajara, Jalisco, 1972. Licenciada en Letras Hispánicas por la
Universidad de Guadalajara y maestra en Educación con Enfoque en Línea.
Diplomada en corrección de estilo por la Universidad de Nebrija y en Historia
de México por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
(Se
desempeña como docente en Prepa en Línea SEP (virtual), y Razonamiento Verbal
(presencial), en el Centro Universitario del Sur (CUSur-Educación Continua) de
la U. de G.
Con la antología de cuentos Placeres
solitarios (2014), se hizo acreedora al Concurso de Cuento Refugio
Barragán de Toscano, organizado por el H. Ayuntamiento Municipal de Zapotlán el
Grande. Sus cuentos aparecen en antologías como “Mátalo” (2010, Orbis Press);
“Volver” (2014, la Décima Letra); “Hasta siempre” (2021. 27 escritores
del sur de Jalisco).
Sus textos de análisis a la obra de
Rosario Castellanos y Jesús Goytortúa Santos se han publicado en diarios locales
de Ciudad Guzmán y en La Gaceta de la Universidad de Guadalajara. Ha trabajado
en el rescate de la obra de la poeta zapotlense María Cristina Pérez Vizcaino y
el producto de esta labor aparece también en publicaciones locales y en el
libro: Memoria de la identidad. Una mirada panorámica a la cultura
mexicana (Universidad de Guadalajara, 2014).
*
*. Anja Aguilera
Poeta de voces
que retumban en nuestros recuerdos, trae a estas páginas imágenes que de muchas
maneras nos aluden:
Luna
Milán
De
todas las lunas, la de octubre,
mes
de cerveza en Bremen,
otoño
en que braman las gatas en celo.
Morbosa
risa en murmullo.
No
es placer el aullido de púas que desgarran,
estro
de dolor, de ancestro que hace lo mismo:
hembra
macho monta aullido, gatitos, gatitos.
Mejor
clasper de tiburón o de manta, doble, blepa,
catoblepas
de cabeza gacha, monstruo también adolorido,
ya
no petrificas a las doncellas, no en esta tierra cogida,
mecida
con la marea, marea lunática.
Ellas,
las muchachas, no saben qué es un mirlo,
no
saben que a las gatas les muerden el pescuezo
porque
viven en edificios feos, y los mirlos anidan abajo
y
los gatos salen de las tiendas hechos caricatura,
castrados,
gordos, con las uñas recortadas.
Ya
nadie unta manteca en sus bigotes,
los
gatos ya no escapan de sus casas, no suben tejados,
no
hay tejados.
El
gato azul se quedará en el cielo, triste,
en
contradicho a su nombre, afónico,
velando
octubre con sus lunas blancas.
Anja se llama a sí misma Peregrina de la costa del Pacífico. Estudió
Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Le
apasiona capturar recuerdos con su cámara y forjar poesía.
Coordinadora de Luz Vesania, editorial independiente y con perspectiva de
género asentada en Guadalajara. Su nombre tiene una entrada en la letra A
del Diccionario de escritoras en Guadalajara (Salto Mortal, 2017). Este
año, su libro, En el ojo de la aguja, fue seleccionado en la Maleta de
Hemingway, convocatoria para publicación de primeras obras.
Actualmente es Asesora especializada
en el fomento de la Lectura para la Dirección de Ciencias Exactas de la
Secretaría de Educación y anfitriona, junto a Claudia Islas, de Las Correcaminos, podcast de
poesía y otros textos en petit comité.
Desde 2019 tutela
talleres de escritura creativa exclusivos para mujeres, en los que aborda las
preocupaciones y ocupaciones de la mujer contemporánea, su relación con sus
ancestras y el devenir de su futuro.)
*
*. Irene Ruvalcaba
Escritora y
promotora de lo expresado por mujeres a través de la literatura, ha querido que
veamos con ella esta entrañable estampa:
Una
mañana de 1997
Me desperté a las seis de la mañana y ella ya se había
puesto de pie.
La noche anterior soñé que mi papá me daba un abrazo y
luego se alejaba dejando sus huellas en el polvo blanco de la mirada.
Abrir los ojos es entrar sin permiso.
Así entré al recuerdo profundo como pozo antiguo que
tengo de mi infancia. Todo pasó en un año. En un día. En un instante.
El querubín de la infancia debe ser el mismo que el
del invierno. Jamás pude olvidar cómo jugaban los adultos a ser niños, cómo mi
tío me tomó la foto en el patio. El grito de mi madre como luz incandescente
esa mañana, el maullido de la gata y el temblor del perro en silencio.
Esa mañana el pájaro madrugador no cantó. Las flores
pálidas en las macetas del jardín. Mis pies como estatuas de mármol blanco. Vi
caer del cielo la pluma de un ángel, luego otra y otra. Todo estaba invadido.
Era la primera vez que la nieve y yo nos
encontrábamos. Te contaré la historia.
Podría comenzar así: mi madre en su dolor dejó de
comer, no se vistió de negro como se acostumbra acompañar a los muertos, y
decidió morirse lentamente, como caen las hojas que deciden no volver a
depender del árbol. Pero al caer llenó de plantas la casa. Helechos,
mastuerzos, malvas, geranios, jazmines, pensamientos. Yo no podía creer que una
planta se llamara pensamiento.
Y terminar así: pienso en esa mañana cubierta toda de
blanco y cómo mi madre salió de la tristeza para maldecir al dios del hielo.
Para pedir perdón a sus hijas. Para limpiar pacientemente las hojas que la
nieve consumía. Para nacer.
Al fin del día, tres metamorfosis: la casa verde se
volvió blanca, mi madre devino padre y yo me volví pájaro madrugador.
(Mexticacán,
1991), es poeta y maestra en Literatura Hispanoamericana; ganó el primer lugar
del certamen de Escritura Femenina Fantástica Felicia Fuster de España en 2016. Becaria de Interfaz Literatura,
ha publicado en revistas nacionales e internacionales. En 2019 participó en la
Performance poética Paroles prurielles junto a dos poetas canadienses. En 2020
en el programa Poetas en vela de Colombia y en 2021 fue ganadora del PECDA en
el género de poesía. En 2024 creo el podcast literario Musas inspiran Musas de
Cultura Jalisco y el encuentro de escritoras en Jalisco “Nosotras nos
encontramos pronto. Es promotora de la literatura escrita por mujeres en México
desde 2018 a la fecha.)
*. Ana Corvera
Las tardes doradas
de Guadalajara, las flores que manos hermanas pusieron en la mesa donde leímos,
nos hacen compañeras de la misma alegría, es decir, de la poesía, aquí, una
muestra del diálogo de Ana con la escritura:
Sobreviviente
No
creí sobrevivir.
Las
plantas de mis padres
fueron alimentadas en lugares dispersos.
Sus
brazos hifas
convertidas en ramas
duras como las raíces de los hongos
que se expanden encima de sus padres.
Una
ofensa tras otra:
gritos que ensordecen.
Una lágrima tras otra.
Esa
noche mis padres
discutieron hasta el amanecer
y su indiferencia me obligó al silencio.
Soy
una imagen al fondo:
tengo
cinco años;
lloro y me consuelo
en mi propio regazo.
(Ana Corvera.
Nació en Zacatecas en 1984 y vive en Guadalajara desde hace 17 años. Maestra en
Estudios de Literatura Mexicana por la UdeG, es autora de Palabras que el
micelio repite en mi cabeza (Espina Dorsal, México, 2024), No volverse agua (El
Ángel Editor, Ecuador, 2022) y de Nocturno corazón de los insectos (Ediciones
de Medianoche, México, 2011).
*
*. Sofía Cham
(es
lo que se puede llamar una activista literaria)
Hice una
pancarta gigante que decía “Alimenten al pájaro”
la puse
muy arriba de todos donde nadie pudiera alcanzarla
la colgué
estratégicamente dentro de mi cabeza
porque
llegó el pájaro con sus bocinas parlantes
dando
brincos como si buscara cualquier insecto
un gusano
quizás para acallar el ruido de su hambre
era una frecuencia
de la radio la que salía por sus plumas
ojos pico
decía
“todo está mal”
el mundo
se quiebra
pero el
pájaro solo quiere alimentarse
Su volumen
inunda el jardín
grita
noticias de la catástrofe
y a pocos
brincos está la guerra
Él sabe
que hay gusanos
enterrados
debajo de las piedras
yo lo sé
también esos pequeños cuerpos
no sabría
por dónde empezar a buscarlos
en este
inmenso mundo para
acallar sus gritos
El
pájaro “Se fue volando” [como cualquiera]
que tiene el tiempo encima.
Sofía Cham es una escritora, poeta y gestora cultural nacida en
Guadalajara, Jalisco. Con una voz poética profundamente íntima y a la vez
social, ha trazado una trayectoria sólida en el ámbito literario mexicano a
través de la escritura, la pedagogía y la promoción cultural.
Es autora de dos libros de poesía —Un Trago del Aire que Respiras (2015)
y Taxonomía de una Piel que Tiembla (2023)— y compiladora de
cinco antologías para el programa Letras para Volar de la
Universidad de Guadalajara. Ha participado en encuentros y festivales
nacionales e internacionales como la FIL Guadalajara, FILIJ, el Festival
Papirolas, el Festival Internacional de la Palabra (Colima) y el Encuentro de
Poetas de Zamora, entre otros.
Fundadora del colectivo Letra Camaleón, Sofía ha impulsado decenas de
proyectos de fomento a la lectura y la escritura creativa en espacios
comunitarios, escolares e institucionales. Su labor no solo se ha enfocado en
la escritura como arte, sino también como una vía de transformación personal.
Actualmente imparte talleres presenciales en Guadalajara y virtuales en toda la
República Mexicana, en donde acompaña a nuevas y nuevos escritores a través de
un modelo que entrelaza creatividad y autoconocimiento. Escribe desde lo visceral,
lo humano, lo cotidiano. Su obra es una invitación a nombrar el mundo con la
piel despierta. Con cada verso y cada sesión que imparte, hace de la palabra
una semilla fértil.
*
*. Damaris Orissa Olivares
Guardo el asco
que como pañuelo
se mece al viento,
los mismos de siempre
cantando las mismas historias,
con los mismos quejidos
y el mismo ropaje,
pretenciosos de ser distintos,
mientras todo
se les cae a pedazos
en los párpados dormidos,
con sus cejas puntiagudas
arrancando de su cerebro
cada huella anémica
de memoria trazada,
a punta de galope tortuoso
que les hace inamovibles
al recuerdo copioso del exilio
de aquellos que los desdeñan,
alejados, meditabundos, lentos, asqueados,
con un sistema hambriento
que les brota por las comisuras de los ojos,
ahogados en cada palma de las manos
mientras descalzos,
caminan por las brasas ardiendo
de todos los que les repudian,
viles parásitos de parásitos huésped,
transitan por la tierra ensangrentada
que en sus entrañas quema
al sol de la tarde,
siempre incendiando sus cuerpos
hogares de polillas nocturnas,
y retuercen la mirada
como queriendo volver
al vientre terroso
de sus madres,
puntos suspensivos
bajo la lengua,
babosos en conchas
mínimas y terrestres,
acidificados del contorno
que les dibuja
como una huella dactilar borrosa
de un desaparecido,
que sin retorno
busca el camino sinuoso
que no ha de llevarle a su casa,
deseo infame de alguien que escuche
que sea visión lejana permanente,
adherible de la garganta mohosa
en los insumos de la palabra,
lubrica razón resbalosa
a voces un tintero espasmo,
se dicen poetas,
distintos en la ráfaga
de la falla Homérica,
un discurso escindido los esconde,
se marcan en círculos,
reducidos al brote rapaz del tirano
que avasalla un patrimonio sin cultura,
un consumo desmedido
soslaya dictadoras tendencias de ideaciones
que nadie entiende,
mientras se quejan de seguir vivos,
famélicos de refugio,
corrompidos por la falta,
por amores ilusorios
que los toman
y los dejan siempre solos
con apetito ufano que se les extingue
a velocidad de ola del mar despierta,
ávidos también de playa
de lodo,
de fango que les ahoga
y les corre por las venas,
pesados siempre pesados
sepultándose a cada paso,
gritan los mismos
las mismas ropas
los mismos guiños,
el micrófono afónico
grito sepultado de tanto lodo
de tanto ruido,
aquellos perdidos quedan,
buscadores de sonidos
de letras de habla desierta,
accidente metafórico
del lenguaje para saberse
distintos, elegidos, diferentes, noctámbulos,
desahuciados anónimos
con epicentros telúricos
entre fronteras,
acaso la poesía
es su forma de hablar
o empiezan por enunciarse cosa.
Damaris Orissa Olivares es Psicóloga, psicoanalista, terapeuta
psicocorporal neo Reichiana, arte terapeuta, activista de la Neurodivergencia,
poeta, gestora cultural y directora de la colectiva Soy Artes, con experiencia
en la promoción de la salud mental y el desarrollo cultural. Poeta y artista
con una visión integral de la creatividad y la expresión humana.
*Formación
Académica:*
-
*Licenciatura en Psicología*, Universidad Uteg
-
*Especialización en Psicoanálisis*, Instituto de Psicoanálisis y Psicoterapia
libre
-
*Entrenamiento en terapias corporales, bioenergética y psicodrama en
universidad ITESO
-
*Diplomado en Gestión Cultural*, Universidad Autónoma del Estado de México
(UAEMex)
-*
Diplomado en Comunicación Cultural por UNAE
*Experiencia
Laboral:*
-
*Directora de la Colectiva Soy Artes* (2021 -actualidad)
-
Gestión de proyectos culturales y artísticos
-
Dirección de talleres y eventos de arte y salud mental
-
Coordinación de equipos de trabajo y voluntarios
-
*Psicóloga Clínica* (2004 -actualmente)
-
Atención a pacientes en consulta privada
-
Desarrollo de terapias individuales y grupales
-
Colaboración con otros profesionales de la salud
-
*Gestora Cultural* (2003 - actualidad)
-
Organización de eventos y proyectos culturales
-
Gestión de recursos y financiamiento para proyectos
-
Colaboración con artistas y comunidades locales
*Publicaciones
y Reconocimientos:*
-
*Publicaciones Poéticas*: "Entidades descarnadas (2003), "Filos de
vacío (2005)
Antologías
porque a mí me bautizaron con un trago de tequila (2005) madre y padre (2006)
por gobierno del estado de Jalisco Arrecifes de papel (2021) Grietas y dientes
de León (2024) Antología el tártaro (2024) mujeres en la plástica (2024)
-
*Premio universitario de Poesía Uteg (2020)
-
*Beca de Creación Artística* (2019)
*Habilidades
y Competencias:*
-
*Liderazgo y Gestión de Equipos*
-
*Comunicación Efectiva y Empatía*
-
*Creatividad y Innovación en la Gestión Cultural*
-
*Atención Clínica y Terapéutica*
-
*Activismo social en Neurodivergencia
*Idiomas:*
-
Español (nativo)
-
Inglés (básico)
*Contactos:*
-
Correo electrónico: orissatma@gmail.com
-
Teléfono: +52 3321768745
*Redes
Sociales:*
-
Instagram: @damarisorissa
-
Facebook: @damarisorissaoficial
*
*. Ruth Escamilla Monroy
Viento
Mi viento es como
de agua
se cuela, se desliza, ahoga
no se contiene.
Es azul si la luz
le llega oblicua
es transparente
como dios de río.
Como los antiguos
toma forma de grecas y volutas.
Mi viento es como
de tierra
como tempestad que todo lo arrastra
pero silencioso.
Con paciencia de desierto
grano por grano
levanta dunas
por donde pasan las palmas.
Con la humedad se
deja moldear.
Es guardián de
barro
a la entrada de una gruta.
Mi viento es como
de fuego
multiforme, serpenteante.
Se alza en la
noche
y todo lo vuelve ceniza.
Levanta columnas
de humo
en el valle.
Hace crepitar las
frondas
y baila en el
agua
en procesión de ofrendas.
Pero mi viento es
viento:
viene, sopla,
exhala, cerca
toca, despeina, se siente
alborota, limpia
y remonta el
vuelo.
(Ruth Escamilla
Monroy. Nació en Guadalajara. Es autora de los poemarios En la punta de la
lengua y Llanto de rama, así como del libro de cuentos De viajes e inventarios.
Es maestra en Estudios de Literatura Mexicana y ha ejercido la docencia por más
de 20 años en las áreas relacionadas con el lenguaje y su expresión estética.
Actualmente es Jefa de Lengua y Literatura de Cultura Jalisco.)
*
*. Valeria Venegas Sandoval
*
zona de tránsito
nadie te dice
que explora(te) el cuerpo viene acompañado
de
dolor
sangre
y recomendaciones
de jabón para la piel
boob tape de doscientos cincuenta pesos
descuento del 83% en temu
en el mercado de los lunes me confunden
con un pronombre tildado
en el que no me reconozco
todavía no me reconozco
y los lunes de sudadera y pantalón se arrastraron
al martesquesepegoalmiércolesquetraedeamiguealaculpa
¿y si me desaparezco?
¿y si me quito los pechos?
¿y si el cuerpo que transformo ya no es
deseado?
¿y si ...?
Cuidado cuando te quites la cinta que te puede
arrancar la piel
y el cuerpo se inunda
de castigo se inunda
y quisiera que la vergüenza de raparme
se fuera tan fácil
como el estar quietx con una mascarilla para
las manos
tan
fácil
para los pies la cara
los ojos
tan
fácil
que es hacer el misgender
tan
fácil
que es tomar la cordless renpho y seguir
fingiendo
tan
fácil
seguir fingiendo
fingiendo
tan
fácil
Seguir
*
cartografía de lantas resistentes
había sed en todas aportes menos en el centro
del cactus
II Mammillaria jaliscana II
globoso cactus donde algo respira
sin nombre respira
el lago –una ausencia mojada –
se desdobla como un párpado
y las espinas hablan por debajo
de la piedra lo que no germina
también sueña
bajo cada raíz
:una pregunta
quieta
una
región inhóspita:
:una crepuscular hora
yo vine a mirar la tierra
solo a mirar
algo se muere debajo del polvo lo
sé
no tiene forma
ni nombre tiene
dolor de regreso no tiene
En la orilla reseca del lago más grande de México la
biznaga se yergue como un tiempo detenido no
necesita el canto de la lluvia para recordarse viva: le
basta una grieta en la piedra un aliento de sombra
para persistir la biznaga no sólo sobrevive escribe su
cuerpo espinado es una caligrafía de la sequía una
forma lenta de memoria botánica
no todas las biznagas florecen cada año algunas lo hacen
una sola vez
y basta
la flor es excepción no espectáculo
no se abre para ser vista ni complacer al insecto
se abre porque ha acumulado porque el agua fue suficiente
porque la noche tuvo la temperatura exacta y la raíz
leyó las señales del cielo buscando
tregua en el aturdimiento
nadie la aplaude ni la cosecha sin herirse
la flor no decora la biznaga resiste es una grieta
en la armadura del cactus un gesto de ternura
una rendija en la costra
del mundo por donde algo sigue
brotando
dura lo justo para negar la lógica del mercado para
demostrar
:la
belleza también puede ser
:inútil
:inaccesible
:imposible de
retener
no
se replica no se domestica nadie puede forzarla a
mostrarse
y esa flor
carnosa y fugitiva
habla el lenguaje de los que han esperado demasiado
han
guardado el agua en sus entrañas
un día desaparecerá del monte
como tantas otras
será reemplazada por jardines extranjeros
por
concreto
por
olvido
*
Valeria
Venegas Sandoval (Guadalajara, Jalisco)
es escritorx y lectorx apasionada. Su trabajo transita
entre la literatura, la memoria y la experimentación del lenguaje, con especial
interés en los cruces entre poesía documental, ciencia y archivo. Estudia la
Licenciatura en Escritura Creativa en la Universidad de Guadalajara y
actualmente realiza una estancia de intercambio en la Pontificia
Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.
Ha colaborado en
proyectos culturales, clubes de lectura y espacios de divulgación
literaria con enfoque feminista y cuir. Es una de las coordinadoras del
club de lectura Mujeres Leyendo Mujeres (MLM), recientemente
galardonado con el reconocimiento Herlinda Galindo por el Congreso del
Estado de Jalisco, por su labor en la difusión de autoras y pensamiento crítico
desde el sur.
Interesada en los
lenguajes híbridos y la escritura como gesto político, Valeria se piensa a
través de lo múltiple, lo movedizo y lo marginal. Sus intereses atraviesan lo
corporal, lo editorial, lo académico y lo íntimo, con el deseo de habitar la
palabra desde la comunidad, la disidencia y el cuidado.
*
*. Natalia Mariposa
*
a mis dos abuelas
Mujer
cuidadora ama de casa desarreglada platos sucios ojeras.
En mil novecientos
ochenta y nueve
decidió
no volver a ser madre
odiaba el ácido fólico
y el sexo del marido
en repetidas ocasiones se meció adyacente
dejándose embriagar
por los azules que entraban en la casa
nunca en una mirada se había revelado tanto
dos cuencas cansadas adormecidas
deseando un fatídico día en el que
los hijos se esfuman.
Natalia Mariposa (Guadalajara, 1998) es poeta, promotora
cultural y fundadora de Ortográfika Centro Cultural. Coordina desde hace más de
3 años el micrófono abierto “Martes de poesía” y, desde 2024, dirige el club
“Lectura Colectiva”. Formó parte de la exposición colectiva “Ellas magas” en el
Museo de la Ciudad de Guadalajara. Conduce una cápsula semanal de literatura en
Elementos de Jalisco TV. En 2025 recibió el Premio Estatal de Juventudes
Jalisco en el ámbito cultural.
*
*. Mariana Pérez Villoro
Dato incómodo
Mi duelo es un conjunto de palabras
sujetas a esta cadencia
un simbólico testáceo gasterópodo
una estrofa en espiral
que apenas puedo nombrar.
*
Aun sintiendo la turbulencia
y la interacción con múltiples subsistemas
estimado el influjo de innumerables
factores
capaces de trastornar la evolución prevista
y producir modificaciones profundas
incluso a sabiendas de que el estado del tiempo
solo puede conocerse mediante una densa red
de puestos de observación
que toman a horas fijas las mismas medidas
pese a que el clima
no es más que un promedio estadístico
de datos meteorológicos
que presentan características similares
aunque la radiación afecte sus cuerpos
y la energía sea disipada al espacio
interestelar
y se muevan los astros
aun intuyendo el impacto de las variaciones
en el desarrollo de su vida
ambos cruzan el límite de la
predictibilidad
y se dejan envolver
por la naturaleza caótica de la atmósfera.
Mariana
Pérez Villoro estudió medios audiovisuales en el Centro de Arte Audiovisual,
escritura en la Sogem, guionismo en Vancouver Film School y Psicología en
el ITESO. Obtuvo el Premio de mejor guion de cortometraje por Acto de magia en
el Festival Internacional de Cine de Guanajuato y el Apoyo del PECDA del Estado
de Jalisco por el proyecto Antenas con el guion Lejos de Kansas. Ha impartido
clases de escritura y coordinado talleres y eventos literarios y audiovisuales.
Es autora de la plaquette Luz Natural (Taller Edición Especial),
coautora del libro colectivo Claro de lunes (La Casa del Mago) y autora de
los libros Solo la tierra sola (Mantis Editores) y Cabeza
de alondra (Espina dorsal), ambos con el apoyo de Proyecta Producción de la
Secretaría de Cultura de Jalisco. Algunos de sus poemas están incluidos en
diversas antologías y ha sido publicada en revistas y periódicos como Periódico
de Poesía de la UNAM, Magis del ITESO, La Jornada Semanal (Ciudad de
México), entre otros. Su poesía ha sido compartida en festivales nacionales e
internacionales, como el Festival de la Poésie de Montréal, el
Festival Internacional de poesía Ramón López Velarde, el Encuentro de Poesía
Joven de Morelia.
*
* Michelle Valdivia
Mis audífonos me avisan que es muy alto el volumen y que
me pueden ocurrir
accidentes o daños auditivos, pero el tráfico, mis voces
y el silencio de mi pluma
superan el volumen y me gritan al unísono.
Y lo cierto es que si todo está muy alto no veo, no
escucho y no alcanzo los pies del clérigo, gobierno o institución que le
molesta el ruido de las voces,
La voz en alto, sobre todo:
Si eres mujer
estudiante
clase obrera
o el pueblo entero
o un hablante
Alza la voz para que un Profesor ególatra no logre
escuchar la suya,
Alza la cara mujer, no es tu culpa, la vergüenza está del
otro lado,
Llora hombre, llora, todo lo que no has podido llorar en
nombre de la hombría,
Despierta estudiante, la FEU no te escucha, ni se ha
percatado del peso que tiene tu voz,
O sí, como lo saben todos esos organizados que dicen
pensar en ti dándote un
apoyo raquítico y echando humo en corinas para que no les
veas bien los colmillos.
¿Alguna vez has pensado que?:
Nunca estuvimos expuestxs al covid,
el covid nos expuso.
Expuso la violencia por la que muchas personas optaron
por vivir en la calle, porque cuatro paredes nunca han sido un lugar seguro;
el mar y la tierra tuvieron frutos del descanso y la sana
distancia que tuvieron de la gente, los animales fueron libres aunque
sea unos meses, de nuestras garras y dientes;
pero la pandemia no nos enseñó más que a
usar zoom y estornudar en el
antebrazo,
como no nos suele enseñar la historia que repetimos
en bucle esperando que algo
salga diferente,
estamos viendo a Congo, Haití, Palestina, Ucrania, Sudán,
Etiopía y más, sufrir la
epítome de la brutalidad
deshumanizante que caracteriza al ser “humano”, la
limpieza étnica,
que le apuesta a un mañana de blancas y blancos, y sólo
dos géneros, porque no
se vaya a meter un hombre al baño,
armas y opulencia, que para eso le pagan potencias a la
ciencia,
¡Le dispararon a
Charlie Kirk!, yeha yeah so sad, JUSTICIA POÉTICA.
Y recuerda, que las disidencias NO SON LA MINORÍA, a
veces simplemente, sólo
no sabemos nombrar.
El estudiante no es minoría,
La gente pobre no es minoría
Les trans no son minoría,
Las lesbianas no son minoría,
Les bisexuales, no son minoría,
Los gays no son minoría,
Asexuales, arromántiques no son la minoría
E intersex, no necesariamente son la minoría,
Pues les operan sin consentimiento, cuando tienen menos
de un año de vida.
Resiste, trans, inter, gorda, gordo, disca,
pobre, neurodivergente, infancia con
padres ausentes,
resiste con tu voz con la vulnerabilidad,
con tu red de apoyo, con el arte, con uno
que otro privilegio que sí tengas,
pero resiste, si puedes, resiste.
Mañana nuestras voces lo van a quemar todo, nos han
quitado todo pero no van a lograr quitarnos el grito, no el de una
falsa independencia cuyo sistema nos tiene leyendo libros en la escuela que se
escribieron del otro lado del atlántico, diciendo mande usted y cada fin de
semana conquistando.
Alcemos la voz por una independencia de verdad, que el
cuerpo sea propio y lo grite
hasta por los putos poros, gritemos por los que ya no
alcanzaron a gritar.
*
I mar ginar
Me encontré dándole la espalda al mar,
como le doy la espalda al presente,
atenta a todo menos en la arena que tocan mis pies,
el sonido de las olas me grita que voltee,
que vuela;
de la ciudad,
de los deberes,
de la ansiedad,
de aferrarme a cosas que (sí) puedo soltar,
y de todos los lugares que no me llevan a mí.
A veces el presente es un libro, andar en bici en una
ciudad con cultura vial
decadente o una conversación. Y lo único que tienen de
presente los recuerdos es
recordarlos y sentir.
Cuando tengo en frente al mar, la nostalgia se va y viene
como las olas que mojan
mis pies,
me encuentro en ese lugar de contemplación y oído activo
Mis pensamientos dialogan con el viento y
las gaviotas,
Y me pierdo entre la mangata y la sal.
Quizás es el efecto de estar entre la vida y la muerte,
la suciedad y la pureza
que hacen inmensos al cielo y el mar.
No puedo estar completamente contenta,
ni me siento triste del todo,
pero a ratos no estoy ahí,
no me encuentro ni en el verde, ni el azul, ni el
gris.
Estoy entre la paz y el disturbio,
justo como estoy dentro de mí,
el mar es un amigo que sabe escuchar y me ha dado
respuestas sin hablar,
sobre todo, cuando nos reunimos de noche,
mientras del cielo llueven estrellas, pensamientos y
miradas,
a veces no llego a nada, a veces me supera todo.
Me pierdo entre violetas, rojos y azules,
hasta que la densidad cae con unos cuantos brillos,
mientras camino por la playa hasta que salga el
sol
y recuerdo que tarde o temprano, me encuentro en el
camino.
*
*Elizabeth
Vivero
DESDIBUJADOS MAPAS
A
dónde hemos de ir cargados de maletas?, ¿de añejas notas desgastadas por la
guerra? A un estruendo le sucede otro y cuando creíamos descansar, una nueva
hecatombe se desata cuesta abajo para pisotearnos. Si América o Europa, si Asia
u Oceanía, si África: no importa el nombre por donde se descosa el fino hilo de
lo suturado: al fin y al cabo la piel se abre igual, y arde. ¿Acaso somos
batalla interminada? Tal vez sólo alcanzamos a perfilarnos desdibujados mapas a
punto de borrarse.
*
Fueron tras de nosotras durante el cortejo.
Vestidos de negro de pies a cabeza, mientras te miraba tan arcoíris en mis
brazos. No hubo redobles de campanas. Ni tampoco llantos interminables de
plañideras. Sólo yo. Y ellos que no dejaban de ver con insistencia para que no
resucitaras. El invierno nunca acaba.
[Cándida] Elizabeth Vivero [Marín] es una Investigadora, académica y
escritora mexicana. Licenciada y Doctora en Letras por la Universidad de
Guadalajara udg. Profesora
Investigadora de la misma universidad. Miembro del Sistema Nacional de
Investigadores sni. Cuenta
con una Maestría en Humanidades por la Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa uam-i.
H
Su obra de creación aparece en diversas antologías nacionales e
internacionales.
Sus líneas de investigación se centran en el feminismo, género y literatura,
específicamente en la narrativa. Ha publicado 26 libros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario